Vuelos a Porto

Reservar un vuelo
Otros Destinos en Portugal

Conozca Porto

Porto es pues un poco esquizofrénico. En el mejor sentido de la palabra. Se encuentra pues enseguida en varios lugares al mismo tiempo. A Porto se puede simplemente llegar o verterlo en una copa. Ambas variantes tienen un gusto excelente. Y si vierte el Porto en una copa directamente en la ciudad de Porto, pues a la realidad del actual mundo no querrá regresar.

Como pasar el tiempo en Porto

Orgullosos, despreocupados y felices

Sólo que – Porto atraía y en los tiempos en que su parecido líquido todavía no existía. Primeramente como un rico puerto de compras, más tarde como centro de negocios. Rico, y con el tiempo todavía más rico, la ciudad aquí ha dejado monumentos de los que vale la pena emprender un viaje. Una gran cantidad de construcciones arquitectónicas adornadas con oro y madera exótica, que los portugueses trajeron en sus descubrimientos de ultramar. Y gracias a esta combinación arquitectónica y riqueza está hoy la parte histórica de Porto inscrita en la nómina de la UNESCO.

Los paseos comiéncelos por ejemplo en la colina de Penaventosa. Pues fue habitado desde hace ya tres mil años. En la actualidad aquí se encuentra la catedral Sé. Originalmente del siglo 12. Según muchos abrupta pero sin dudas fantástica. Desde la terraza antes de la catedral hay una vista maravillosa de la ciudad. Esto simplemente no se lo puede perder nadie de los que sean recibidos en Porto. Y mientras que la catedral Sé se presenta obrupta, la iglesia de Sao Francisco del siglo 14 textualmente brilla en oro. Solamente en su interior hay alrededor de 200 kilogramos de oro. La dominante en las alturas es indudablemente Igreja e Torre dos Clérigos. Una iglesia con una torre estrecha y alta. Mide 75 metros y hasta la actualidad es la torre más alta de Portugal. A la cima conducen 240 escalones. La vista al río Douro y a su valle le toma el aliento a los visitantes. Sólo un par de pasos de la torre de la iglesia está situado el monumental palacio de los arzobispos. Su estilo barroco es del siglo 18.

Para contemplarlo vale la pena el palacio de la bolsa, el edificio del antiguo ayuntamiento o la sinagoga Mekor Haim. Esto sin embargo no es suficiente. Los monumentos son tantos que ni los habitantes de Porto los pueden a todos visitar. Baje pues con gusto a las orillas del río en la ribera Cais Ribeira y siéntese en uno de los barcos de excursión. La vista a Porto desde el agua no la olvidará.

Y cuando regrese al varadero vaya a la plaza Praca da Liberdade con la Avenida dos Aliados. Después diríjase a la zona peatonal Rua de Santa Catarina. Y dedíquese por ejemplo a la compra. En una de las principales avenidas comerciales cómprese algo para su disfrute.

Y luego vaya a la segunda orilla del río Douro. Y de que otra manera que no sea a través del más conocido puente de Porto – Ponte Dom Luis I. Es del final del siglo 19 y tiene dos pisos. Y luego déjese llevar por el transporte urbano (preferentemente tranvía) – precisamente este medio de transporte es original de Portugal), visite Vile Nove de Gaia, Precisamente aquí se encuentran las bodegas y almacenes de vino de Porto.

Tiempo en Porto

  • Primavera 13 °C
  • Verano 20 °C
  • Otoño 16 °C
  • Invierno 10 °C

Historia

En el territorio del actual Porto se ha vivido ya desde tiempos remotos. La población más antigua se data de la época del siglo 8 antes de nuestra era. Pues aquí se construyeron las primeras colonias por los celtas. Y luego se alternaron otras tribus y naciones. Romanos, alemanes orientales, moros y por último los portugueses. En el siglo 12 fue la ciudad sede de los palacios reales. Y en el siglo 15 Enrique el Navegante marcó la época de los descubrimientos en alta mar. La ciudad enriqueció. Se conquistaron otros territorios y se empezó a comerciar con especies exóticas y con vino. Tiempos destructores trajeron a la ciudad las invasiones del ejercito de Napoleón. Los tiempos mejores no regresaron hasta la mitad del siglo 19. En ese tiempo regresaron a la ciudad a realizarse grandes inversiones y se comenzó con las construcciones industriales.

Comida y bebida

Gracias por los conflictos entre Inglaterra y Francia

El puerto de Vila Nova de Gaia fue fundado un corto tiempo después de que en el siglo 13 no pudo Alfonso III realizar un convenio con el arzobispo del puerto sobre los impuestos por la navegación. Gracias a esto los barriles con el vino fermentaban exclusivamente en este puerto en el extremo de la ciudad. El oculto convenio no fue válido hasta los 7 siglos posteriores, hasta el año 1987.

Hasta la actualidad el puerto se encuentra rodeado de vinedos, los que maduran en terrazas de pizarra. Experimentar aquí con los festejos de la cosecha es una particular satisfacción. Estrechas callejuelas están adornadas con bodegas y almacenes en los que el vino de Porto se almacena y mezcla. Hay aquí unos cincuenta grupos de vinicultores y cada uno de ellos les ofrece a Usted lo suyo – evidentemente la mejor variante.

La historia del vino de Porto tal como la conocemos es de unos cuantos siglos más joven, Se data de la época en los límites de los siglos 17 y 18. En ese entonces los barriles con vinos de Porto partían para Inglaterra , pero en la guerra con Francia permanecían en el mar un largo tiempo. Y así, para que el vino no se echara a perder se comenzó a adicionarle brandy. A final del siglo 18 se creó en el flujo superior del río Doura una región vinícola. Más antiguas son solamente las producciones de Tokay de Hungría y Chianti de Italia.

En Inglaterra era pues el vino de Porto tan preferido que hasta la fecha se toma en la armada británica durante las oficiales acontecimientos reales.

Si, y cuando en Porto se tiene que probar fundamentalmente el vino de Porto, también se tiene que comer. Y esto aquí definitivamente vale la pena. Pruebe por ejemplo la merluza con salsa cremada o la francesinha. El emparedado tradicional con jamón, la salchicha y el queso derretido mojado con aliño de cerveza.

Y no olvide el café del lugar. En ningún lugar del mundo encontrará tanta concentración de cafeterías como en Portugal. El café se prepara aquí muy fuerte. Pues para esto prepare su organismo. ¿Algo dulce? Pués eso tiene que ser pastel de nata. Pequeños cestos rellenos con crema amarilla y canela en polvo.